La prestigiosa matemática publicó en 1748 un tratado en el que se incluía una ecuación bautizada como curva «aversiera», que en italiano significa «girar», pero que también responde a la contracción del término que designa a la «mujer del diablo». Las traducciones poco precisas impusieron a su descubrimiento el nombre de «bruja de Agnesi» y asociaron erróneamente su descubrimiento a la experta en cálculo experimental