Con la creación del Reino Unido de Gran Bretaña en 1707 se ratificó la prohibición, todavía hoy en vigor, de que un católico ocupara el trono de Inglaterra.
La falta de interés se puede palpar en la calle, ya que, a diferencia de otros viajes del Papa en otros países, no se ven en el Reino Unido adornos con banderas del Vaticano o fotografías del Pontífice.
O'Brien dijo que la Iglesia ha valorado siempre a las mujeres, que tienen papeles importantes en su diócesis, pero recordó que no hubo una sola mujer entre los apóstoles de Cristo.
«La Iglesia ve con preocupación el creciente intento de eliminar el concepto cristiano de matrimonio y familia de la consciencia de la sociedad», dice Benedicto VXI.