El edificio salió a subasta el pasado año por un precio de partida de apenas 1.700 euros y lo ha adquirido una empresa madrileña, que podría recuperar su uso residencial y ampliarlo para servicios públicos
Los 69 inmigrantes se dejaron ver este jueves por la localidad, acompañados en todo momento por el personal de la organización que gestiona su estancia