Dos de cada diez compras de vivienda que se firman en España ya son efectuadas por foráneos, que en su mayoría cierran las operaciones sin necesidad de recurrir a financiación bancaria
Los impuestos altos no son deseables, por muchos beneficios sociales que sustenten, porque reducen los incentivos a la inversión y al ahorro y dañan así el crecimiento