El vicepresidente asegura que «serán los jueces» los que decidan si el rechazo a ETA contenido en el estatuto del nuevo partido «permite sortear y salvar la situación de ilegalidad de Batasuna».
El PP pide al Gobierno que no acepte el nuevo partido de la izquierda aberzale y el PSOE valora que se rechace la violencia, pero asegura que las declaraciones de sus dirigentes no serán suficientes.
La izquierda aberzale presenta un nuevo partido «rechazando» por primera vez la violencia del grupo terrorista, con la esperanza de presentarse a las municipales.
Esta postura compartida no coincide con la que defiende el PNV, partidario de que no se pongan obstáculos para que la renovada marca de Batasuna pueda estar en las urnas si cumple con la Ley de Partidos y las sentencias judiciales.