La empresa se hace con el 54,6% de la compañía asturiana por 17,7 millones de euros y lanza una OPA. La operación se enmarca en un acuerdo de reestructuración
El inspector del Banco de España que los revisó, José Antonio Delgado, tacha esa operación de «maquillaje» y dice que el propio Rodrigo Rato admitió en marzo del 2012 su «inviabilidad»
El expresidente del banco, el primer acusado en el juicio por la salida a bolsa que declara, argumenta que «no» recuerda que el supervisor les «diera muchas opciones»