Los acusados abrieron una cuenta en la entidad bancaria Ibercaja a nombre de la mercantil «Obras, Promociones y Proyectos del Cantábrico SL», de la que no consta que tuviera actividad laboral alguna
La huida de los pequeños ahorradores a la deuda pública no cambia la estrategia de las entidades, que mantienen su apuesta por los fondos y captar nóminas