El dirigente abertzale fue detenido hace hoy un año por orden del juez Baltasar Garzón por intentar reconstruir la formación ilegalizada a través de Bateragune y desde entonces se encuentra en prisión preventiva.
El juez, suspendido por investigar los crímenes del franquismo, reclamó celeridad al Tribunal Supremo para que celebre el juicio por presunta prevaricación y pueda defenderse.
La nueva novela del escritor coruñés es un retrato fronterizo de la Galicia de la segunda mitad del siglo XX, que asistió a la metamorfosis de los viejos contrabandistas en grandes capos del narcotráfico.
Para los vocales de la comisión disciplinaria no ha quedado acreditado que el juez de Getafe realizara «preguntas impropias, inoportunas, improcedentes o de cualquier forma ofensivas».