Aunque aún no existe una confirmación oficial por medio de las pruebas de ADN, a Juan Durán no le cabe ninguna duda de que el cuerpo sin vida que apareció el sábado en un monte de Baiona es el de su hijo Iván
La proximidad de su vivienda y las dimensiones del cadáver han hecho sospechar a los agentes que podría tratarse de él, si bien todavía no se ha procedido a la identificación