La casa señorial de Cadaval que linda con el río Miñor, a la altura del puente de A Ramallosa, dispone de catorce habitaciones y una finca con piscina, observatorio de aves y embarcadero
Los implicados niegan que esquilmen la costa y aseguran que la cofradía les tiene «animadversión». La acusación les culpa de destrozar el banco marisquero al extraer piñas enteras de percebe y meterlas en sacos sin apartar a los alevines o las larvas
La Guardia Civil relata sus escaramuzas con cuatro mariscadores ilegales denunciados por dos cofradías por actuar sin control: «Al padre era imposible cogerle en las piedras, se movía muy bien»