Estos ataques coinciden con la visita del vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden, que llegó hoy a Irak en una gira por la región para reunirse con los líderes del nuevo gobierno iraquí.
Las iglesias iraquíes han decidido cancelar este año los festejos de Navidad, debido a la situación de seguridad tras los últimos atentados contra cristianos en la capital.