En Bagdad, miles de personas se dirigen a pie a la céntrica plaza de Tahrir para participar en el denominado «Viernes de la dignidad y de los desafíos» para pedir reformas políticas y económicas.
La interrupción de la producción en esta planta podría empeorar el ya deficiente abastecimiento que sufre parte del país, motivo por el que se han convocado varias manifestaciones en los últimos meses.
Más de 40 personas resultaron heridas cuando manifestantes intentaron entrar por la fuerza en la sede del Partido Democrático para exigir la renuncia del gobierno.
En Bagdad, varios insurgentes irrumpieron en la casa de un profesor universitario y lo ahorcaron después de encerrar a los miembros de su familia en una habitación.
Los cuerpos podrían pertenecer a personas asesinadas durante la violencia sectaria que azotó al país durante los años 2006 y 2007, y a importantes cabecillas de Al Qaeda.