A Saúl Craviotto le hace mucha ilusión ser el abanderado en los Juegos de Tokio pero admite que tiene que «hacer los deberes porque no está clasificado»
El gallego se sabe un afortunado por superar un diagnóstico de tetraplejia y acabar corriendo maratones, pruebas de ironman y de bicicleta de montaña como la Titan Desert