Los gallegos, fundamentalmente, han dejado en la caja de Audasa 2.385 millones de euros desde que se abrió la autopista en 1979, pese a lo cual no se ha amortizado ni en un tercio
Da igual que las condiciones de la vía no sean las idóneas, caso de la AP-9 a su paso por Santiago, en obras. Los conductores no ven rebajado ni un céntimo. Ocurre también en verano con los atascos.