Carral no olvida. Hace un año siete personas morían al ser arrollados por uno de los coches que participaban en la competición. Fue la mayor tragedia del deporte español. El lugar del siniestro es hoy un santuario de recuerdo a las víctimas
Iván Ares califica de irregular la trayectoria que tomó el vehículo durante el siniestro de Carral. «Me afectó porque empecé a pensar en qué momento podría ocurrirme algo similar a mí», reflexiona