El plan de Juncker plantea reubicar de manera urgente y con carácter «obligatorio» a 120.000 inmigrantes y prevé la posibilidad de sanciones para quienes lo rechacen
El canciller Werner Faymann reprende a Viktor Orban porque «encerrar amontonados a los refugiados en los trenes con la esperanza de que se vayan muy lejos despierta el recuerdo del periodo más sombrío de nuestro continente»