Ni la comida, ni el paisaje, ni la arquitectura. Lo que más le gusta a esta iraní de su patria adoptiva es que «la gente sabe disfrutar de las pequeñas cosas de la vida»
La empresa celebra una junta tranquila sin preguntas de los accionistas. La dirección recibe un balón de oxígeno al alcanzar un «acuerdo de espera» con la banca para que no les exijan pagos en tres meses