La acusación afirma que dejó señales de sus planes antes de cometer el crimen, pero la defensa alega que padecía varios trastornos que le hacían «estar fuera de la realidad»
La acusada contactó con la víctima para traerla de Colombia a España a ejercer la prostitución y una vez aquí la sometió a condiciones de trabajo «abusivas», y la amenazó de muerte cuando trató de dejar la actividad