La víctima asegura que la agresión fue por la espalda, pero remarca que debido a las secuelas, pasados cinco años, todavía tiene dificultades para comer
La acusada presentó en febrero de 2018 una demanda de divorcio en la que hacía constar que su exmarido «se encontraba a tratamiento psiquiátrico con antidepresivos»