La víctima, atemorizada por las amenazas, se desmayó en el juicio tras recordar cómo el acusado le puso una pistola al cuello. Tuvo que comprarle un coche y entregarle 15.000 euros que cobró de una indemnización por un accidente de tráfico
La Justicia condena al vecino que le levantó la mano al profesional, que actuó así porque el can se había enzarzado en una pelea con el suyo, que tenía su correspondiente correa