El relato comienza en 1991, cuando la UE establecía una normativa para que las aglomeraciones urbanas de más de 15.000 habitantes depurasen sus aguas sucias y que sigue sin poder cumplirse en la cuenca este de la ciudad
La ministra ha dicho no explicarse «por qué no se ha sido capaz de abordar con anticipación y tiempo» problemas como los que sufre la zona Este de Gijón y que han originado los 12 millones de multa de la UE