El Supremo sostiene que la sanción «no puede tacharse de desproporcionada, dado, conviene insistir, que nos encontramos ante unos hechos objetivamente relevantes y graves»
La defensa alegó que la acusada había sufrido malos tratos y solo buscaba que el denunciante la dejara en paz: «El fin no justifica el medio», acota la Audiencia