La sentencia recoge que «incluso encontrándose en un estado de inconsciencia por el sueño, ante la percepción del contacto e ignorando qué pasaba realmente, quitó de sí las manos del encausado»
Balbino Soliño accedió al domicilio de la víctima el 3 de julio de 2021 con la intención de apoderarse de objetos de valor, sin que conste que llevara nada, y la agredió de manera inesperada y sin que pudiera defenderse