«Aún así creo que mi esposa estará bien porque gané hoy», comenta el brasileño, que perdió la alianza en el tercero de los veinte kilómetros de la carrera
Este atleta rabadense, a sus 60 años, hizo hasta lo imposible para poder cumplir uno de sus grandes sueños como corredor. Para ello, tuvo que renunciar al tiempo de conciliación familiar para poder entrenar a diario