La astrofísica publica un libro que, entremezclando arte, religión y ciencia, ofrece una amplia visión de cómo el ser humano se ha relacionado con el cosmos
La Unión Astronómica Internacional decidió homenajear la trayectoria de esta pionera dándole su nombre al cuerpo celeste descubierto en 1993 por Orlando Naranjo en el observatorio del Llano del Hato, en Venezuela