La apertura de los 18,5 kilómetros de la A-54 entre Lavacolla y Arzúa reduce a la mitad el tiempo de viaje del tramo y mejora la seguridad de conductores y peregrinos
La apertura hoy del tramo de autovía entre Santiago y Arzúa alejará a miles de vehículos de la N-547, una vía peligrosa por sus curvas y por la masiva presencia de caminantes