El reconocimiento a estas muestras de arquitectura popular se debe al «papel esencial» que desempeñan como marcadores culturales y expresiones de identidad colectiva
Estuvo 35 años al frente del Colegio de Aparejadores de Pontevedra y batalló por dignificar la profesión. Hijo de un teniente coronel que dirigió la ETEA, se graduó con 67 años en Historia del Arte