Alberga una vidriera de la Segunda República que resistió a la dictadura, Memoria Histórica Democrática pide al Concello que inicie los trámites para la declaración de este inmueble de 1935 como Bien de Interés Cultural
Turespaña, propietaria del inmueble, y la Xunta coinciden en la validez técnica para proteger el edificio, pero el Gobierno gallego solicitó por escrito más información del impacto estético de las «lanzas» que nunca recibió