Los primeros aplausos en el desfile de moda más glamuroso del año los cosechó Jessica Chastain, con un precioso Alexander McQueen negro con brocados dorados y escote corazón
después de que el «push up» agotara todas sus posibilidades en modernos rediseños, la moda de la lencería que esculpe la figura femenina llega pisando fuerte sin aplastar al encaje, pieza imprescindible que defiende sin tregua su territorio sexi