Un centenar de representantes políticos y ciudadanos, con la lehendakari en funciones, Isabel Celaá, y la presidenta de la Cámara, Arantza Quiroga, al frente, se han concentrado en el exterior en silencio durante quince minutos.
Julen Madariaga, miembro de la primera dirección de ETA, considera que la organización terrorista «nació por razones políticas y su final debe empezar por plegarse a la voluntad popular».
La presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo se ha referido así a la decisión del juez Santiago Pedraz de permitir varios actos de homenaje a 15 presos etarras en Ordizia y Villabona.