La marcha estuvo custodiada por la Ertzaintza, a quien la Audiencia Nacional había ordenado intervenir si se producían gritos o se exhibían pancartas de apoyo a ETA.
En la última década, las posiciones de los partidos han sido prácticamente las mismas: los nacionalistas se oponen a celebrar un Estatuto que dicen está «incumplido» y los constitucionalistas lo consideran vigente.
La Guardia Civil atribuye a los cinco arrestados al menos 25 delitos, entre ellos el envío de una bala a la 'txupinera' de las fiestas de Bilbao, hermana de un preso de ETA.