Esta emprendedora lucense estudió Económicas en Madrid y en Londres se dio cuenta de que su proyecto vital estaba en el campo. Allí empezó a imaginar un proyecto para el Pazo de Vilane, propiedad de la familia desde hacía 12 generaciones, y asesorada por su padre, artífice de varios negocios, puso en marcha en 1999 una exitosa explotación avícola de producción de huevos camperos
La mayor parte de sucesos están relacionados con la retirada árboles y la limpieza en vías dañadas por desprendimientos de tierra que impedían el paso de los coches