La Corte Internacional de Justicia dictaminó en el 2014 que Tokio debía parar con esta actividad, pero el Gobierno nipón alega que la mayoría de las especies no están en peligro
Los otros tres gallegos permanecen en la turística Phuket, donde está fondeado el barco, a que las autoridades finalicen la investigación sobre la carga del pesquero retenido