Los progenitores del centro de A Escardia decidieron tomar en 1991 la vía más extrema para que se atendieran sus reclamaciones y se mejorara el entorno de un edificio que se había inaugurado unos meses antes
La familia tiene derecho a una ayuda económica como alternativa a la ausencia de una ruta hasta el colegio: «Faltaría un niño más para abrirla, pero no es fácil en un pueblo donde la media de edad supera los 70 años»