Hace diez años, poco después del desastre de Fukushima, Merkel decidió que la desconexión definitiva tendría lugar en el 2022, con el cierre gradual de 17 centrales
La conocida como «ley del freno de emergencia» resta competencias a los gobiernos regionales y fija severas medidas a partir de una incidencia a siete días de cien casos por cien mil habitantes
El centro de control de enfermedades alemán califica la situación de «muy, muy grave». Advierte de que las ucis se están volviendo a llenar y que los hospitalizados son cada vez más jóvenes