De 3,7 kilómetros, es el tramo más complejo del proyecto y se está abordando desde cuatro frentes, sus embocaduras en Vío y Suevos y los entronques de A Furoca
Óscar Puente admite que el problema en la operación ferroviaria va más allá de estos trenes. «Chamartín está al límite de su capacidad», dice sobre la estación a la que llegan los convoyes gallegos. Pese a la mejora, un Avlo Madrid-A Coruña acumuló 110 minutos de retraso