La alta velocidad no generará por sí sola un milagro económico. Parece claro que el sector más beneficiado en un principio será el turismo, gracias a que Galicia atenuará su exilio periférico
Cuando se complete la línea en el 2020, se precisan convoyes a 300 por hora como los Avril o los trenes hotel que Talgo está convirtiendo en unidades de alta velocidad