Solo desde febrero se han puesto en marcha más de una treintena de inversiones encaminadas principalmente a modernizar la obsoleta infraestructura de las líneas de la antigua Feve
Vías con 60 años de antigüedad, tramos con velocidades limitadas a 25 kilómetros por hora o trenes tan viejos que ya no tienen ni repuestos son ejemplos de la falta de inversión que, durante décadas, ha motivado que se pierda más de la mitad de los viajeros
Cuando se cumplen dos años de las elecciones generales, falta por llevar el AVE a las urbes, el tren a Langosteira, transferir la AP-9, una nueva financiación autonómica o los bienes de Meirás