Sus propietarios se exponen a cuantiosas multas y al precinto del vehículo, así como a gastos muy elevados en caso de accidentes con fallecidos o lesionados de gravedad
La central gallega de As Pontes, para la que ya se ha solicitado el cierre, será la última en clausurarse, aunque el proceso de transición, respetando el puesto de trabajo a sus 174 empleados, ya está en marcha