El historiador de cine recupera películas olvidadas y hace una «recomposición del mapa» en el libro «Del sainete al esperpento. Relecturas del cine español de los años 50».
El distribuidor y exhibidor, dueño de Alta Films y de los cines Renoir, ha reconocido que no tiene elementos para enjuiciar la Ley Sinde, que aún «son cuatro artículos sin desarrollar».
Con él se ponen al frente de la Academia de Cine, como vicepresidentas primera y segunda, la actriz Marta Etura y la guionista y directora Judith Colell.
Aunque no aclaró cual de los dos aspirantes cumple este requisito, reconoció que ambas candidaturas son «excelentes propuestas para solucionar los problemas del cine español».