La prohición en algunas zonas convierte al Náutico en el lugar preferido por los jóvenes para juntarse con sus amigos y beber en las noches de fin de semana
Los hechos ocurrieron en febrero del 2007, cuando el condenado, que estaba a tratamiento por su adicción al alcohol y que padecía una depresión, comenzó a aporrear la puerta de la casa de su novia, que ante estos hechos avisó a la Policía Nacional.
El conductor que arrolló a ambas dio positivo en la prueba de alcoholemia que le hicieron agentes de la Policía Local y fue detenido, aunque luego puesto en libertad.