La multinacional basa su decisión, que afectará a 220 trabajadores, «en la antigüedad de la factoría, la escala y los costes operativos, las condiciones del mercado y desafíos relacionados con el grado de bauxita»
La empresa critica el veto en el Congreso al decreto antiapagón y admite que no ha acercado posturas con el comité sobre la liberación del fondo restringido