La pareja que contraerá matrimonio a principios de julio en Mónaco, volverá a sellar su enlace en el país de origen de la novia con una ceremonia más íntima.
Unas 1.900 personas, entre ellos un millar de familiares y amigos de los novios, han sido invitadas a la ceremonia religiosa de la boda del príncipe Guillermo y de Kate Middleton.