La milicia fundamentalista islámica Al Shabab, vinculada a al grupo terrorista Al Qaeda, se responsabilizó del ataque en un comunicado publicado en su página web.
El presidente de Estados Unidos considera que si bien la organización terrorista ha quedado «debilitada» tras este golpe, sigue siendo una organización «peligrosa» y EE.UU. se mantendrá vigilante.