La sonda hizo su fotografía final a solo 20 metros del lugar en el que impactó. En su periplo logró enviar estampas geológicamente «increíbles» del astro
La NASA también tendrá que adaptarse a la era Trump para marcar un nuevo rumbo en el que la exploración del espacio profundo pasará a ser la prioridad. Y lo será a costa del hasta ahora potente programa de observación de la Tierra, que incluye las investigaciones sobre el cambio climático.
Colonizar Marte es el objetivo. El viejo proyecto de enviar una misión tripulada acaba de recibir el impulso del presidente Obama, que se ha comprometido a cumplirlo con el apoyo de la industria privada. Quedan muchos retos por superar, pero es posible. Nada que ver con el fantasioso plan del visionario Elon Musk.