Sobre él pesaba una orden internacional de detención con fines de extradición por su presunta implicación en un grupo criminal dedicado a la inmigración irregular
Indra había presentado el pasado mes de mayo a Duro Felguera una oferta vinculante para adquirir el centro de producción de Gijón con el objetivo de transformarlo en una de las más modernas fábricas de vehículos militares y carros de combate de Europa