«Ese soldado ha pagado con su vida el compromiso de Francia al servicio de la paz y de la seguridad del pueblo afgano», declaró Sarkozy en un comunicado.
Los abusos de los derechos humanos fueron denunciados el fin de semana por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, durante su primera visita a ese país.
El documentalista Asad Qureshi, ciudadano británico de origen paquistaní, estaba rodando en el norte de Waziristán, el tramo más peligroso del cinturón tribal que linda con Afganistán.