El hasta ahora enviado especial de EE.UU. en Afganistán se había ganado, quizá por primera vez en toda su carrera, un amplio respaldo a sus gestiones de pacificación en el país centroasiático
«Fue verdaderamente una figura única a la que se recordará por su diplomacia incansable, el amor a su país y su búsqueda de la paz», indicó el presidente estadounidense.
Holbrooke, de 69 años, había quedado hospitalizado el viernes al sentirse indispuesto con dolores en el pecho mientras trabajaba en su oficina en el Departamento de Estado.