El ataque de la insurgencia se dirigió hacia una columna de reconocimiento compuesta por militares gallegos y asturianos y miembros del Ejército afgano.
El suceso ocurrió cuando un suicida hizo estallar el explosivo que llevaba consigo cerca de la oficina de aduanas de la sureña Kandahar, según aseguró a Efe el portavoz del gobierno provincial homónimo, Zalmai Ayobi.
El último episodio se saldó con la detención de tres individuos que, instantes ante, habían abierto fuego contra la base avanzada de la localidad de Ludina.