El estado de alarma ha provocado que Peinador y Alvedro solo funcionen a demanda si lo pide alguna compañía, y Lavacolla no tendrá aviones ni mañana ni el sábado, una situación inédita en más de treinta años
La crisis sanitaria por el coronavirus está sacando lo mejor de los gallegos, con multitud de acciones solidarias, pero también el lado más picaresco de algunos, que buscan cualquier excusa para saltarse el encierro decretado por el estado de alarma